jueves, 22 de enero de 2015

Los Chunguitos: De la parrilla televisiva al paredón




En los últimos días los Chunguitos están en boca de todos por culpa de unos comentarios (bastante desacertados la verdad);  algunos han encontrado un filón para hacer chistes con un toque satírico y reivindicativo, otros una crítica dura y contundente, cada uno tiene sus motivos y argumentos. Hace tiempo que no escribo, pero el revuelo que se ha montado a raíz de sus palabras me ha hecho pensar de manera generalista, no en el caso concreto de los Chunguitos, de cómo la televisión y los espectadores te pueden poner en lo más alto y al día siguiente pedir tu cabeza.

Para los que no sepan de que hablo (que no serán muchos), los hermanos están, o mejor dicho estaban, en el programa televisivo (por llamarlo de alguna forma..) Gran Hermano Vip y al parecer hicieron el siguiente comentario diciendo que preferirían "un hijo deforme o con una enfermedad antes que sea maricón". He de decir que yo no veo el programa,  de hecho no veo ni siquiera esa cadena nunca -salvo cuando juega España, por huevos- así que la información la he visto en otros medios. 

El comentario ha tomado tal calado, como es lógico en estos tiempos, que los han echado de la casa, pero el suicidio televisivo de los hermanos no acaba ahí. A raíz de otra "confesión" dentro de la casa también han sido denunciados por la Asociación por un Trato Ético de los Animales (ATEA) por otro comentario incriminador en el que, entre risas, reconocían haber abandonado a un perro en una gasolinera por el simple hecho de que "ladraba mucho".

No justifico lo dicho, ni siquiera comparto esa opinión ni actos,  pero creo que a veces hay que ponerse en la piel de los acusados. Retrocediendo un poco en el tiempo, salieron de Tu Cara Me Suena idolatrados por el público, a pesar de hacer unas interpretaciones nefastas. Al final ya se hacían un poco pesados y se pasaban de graciosos, quizá incluso explotando en exceso su poca cultura y ahora los que los pusieron ahí (los espectadores) son los mismos que los apedrean por sus comentarios y forma de pensar (algo que no es nuevo, sino que siempre han sido así). 

Lo curioso de esto, es que hay mucha más gente además de ellos que piensan igual, y para muestra...un botón. Ese mismo pensamiento, aunque no expresado con palabras de manera tan explícita, está presente en la ideología política de quien gobierna actualmente, no olvidemos ley del aborto o el NO reconocimiento del matrimonio homosexual, pero al parecer ahí está más consentido ese tipo de pensamiento, y eso que ellos si tienen poder para actuar como les plazca. 

Con todo esto que he dicho arriba, lo que quiero expresar es que en televisión un día se te quiere y al siguiente te lanzan al vacío. Hoy en día cualquier comentario es susceptible de herir o molestar a cualquier persona o colectivo. Nadie es de piedra, pero todos tenemoa derecho a expresarnos libremente. Quizá no sean ideas acertadas, pero son las ideas de alguien concreto. Comprendo totalmente que esos comentarios son retrógrados (es una palabra que está muy de moda en cuestión de pensamientos últimamente), pero cada uno tiene sus creencias (cívicas, éticas, religiosas, etc.) e idiosincrasia. 

Como dije antes, poniéndonos en la piel de los Chunguitos, son de étnia gitana, posiblemente sean religiosos (quizá evangelistas), cultura tienen poca como ya han demostrado; no son los únicos con esas características en España, a fin de cuentas, han expuesto las ideas que inculca la religión (cualquiera de ellas). ¿Se podría decir que están adoctrinados? Quien sabe, cada uno es libre de pensar como quiera o dejarse adoctrinar y ahorrarse el pensar por si mismo (el límite lo pone cada uno). 

Con estas palabras ahora soy yo posiblemente el que esté hiriendo a diferentes colectivos; al colectivo/étnia gitana, a la iglesia por mencionar el adoctrinamiento de la religión, a colectivos homosexuales por romper una leve lanza por los Chunguitos (que no por sus palabras), a los simpatizantes de algún "Partido Político" por comparar las creencias implicitas en esos comentarios con su ideología en cuanto a gobernar.. y quizá algunos más. 

No quiero extenderme mucho más, es cierto que esos comentarios son homófobos y del siglo pasado, pero habría que preguntarse siquiera si ellos saben lo que significa "homofobia", por que hay gente que sí lo sabe y aún así siguen pensando igual que ellos. El problema está cuando juntas en un mismo sitio, visible para toda la población, a lo más bajo de la sociedad a modo de escaparate para que los más pequeños, o la gente sin cultura, se siente delante de una caja y se empape de toda la basura que sueltan por la boca. Habría que tener un poco más de conciencia y saber que (en este caso) los Chunguitos, debido a su manera de ser y pensar, en cualquier momento podrían decir algo fuera de tono o poco acertado, como ha sido el caso. La solución no era echarlos de la casa por sus comentarios, la solución era no haberlos metido, al igual que otros tantos que debe haber ahí dentro, pero lo malo de esto es que encima... tienen millones de personas esperando situaciones de este tipo, para después encolerizarse por que han dicho una burrada, pero no cabreados por que se emita un programa que da pie a esas situaciones.

Para terminar, lo más curioso de todo esto es que en esa misma cadena a diario se humilla, discrimina y/o menosprecia a colectivos y personas a la cara, o sin el afectado presente en un programa de 5 horas, a modo de circo romano donde se le da a la plebe el espectáculo más sucio y denigrante de toda la televisión y ahí sigue, imperecedero y lider de audiencia... A veces la gente no recapacita sobre lo que debe para que las cosas cambien, pero luego de una cerilla hacen una hoguera y se exaltan al instante sin profundizar en las palabras o ideas de quien las dice. Quizá haría falta menos lapidaciones públicas y más sentido común y empatia.

martes, 6 de mayo de 2014

Lo que pudo ser y no fue



No lo sabes, pero quizá si el mundo hubiese sido diferente, en lugar de ser cristiano, musulmán, protestante, budista o un largo etcétera de religiones y étnias ahora podrías ser jedi, klingon, elfo... ¡o incluso un vengador!

Bienvenidos de nuevo a mi blog, sí, ese que lleva abandonado algún tiempo. Antes de empezar a contaros la teoría que os traigo hoy, no os asustéis por la imagen, no va a ir sobre Star Wars (al menos no todo lo que escriba...). El tema trata sobre lo que podríamos haber sido (todos en general), si "al principio de la humanidad" las cosas hubiesen sido diferentes.

La semana pasada, tomando café con unos amigos surgió una conversación que, al menos a mí, me pareció bastante interesante y con fundamento. A raíz de un video de youtube, algo muy común en la actualidad que sirve como catalizador para una conversación, mis amigos y yo comenzamos a debatir sobre el tema, os explico.

Hay en internet un video de Will Wheaton (los fans de The Big Bang Theory sabréis de quien hablo) en el que responde de manera bestial y muy acertada a una chica que le pregunta sobre cómo él, en su infancia, vivió la experiencia de que le llamasen 'nerd' (empollón poco sociable; con el tiempo se ha comparado con friki). En el vídeo (podéis verlo aquí) dice algo así como "lo que está considerado para nerds es simplemente porque alguien decidió que ESO era para nerds", es decir, alguien que se consideraba superior calificó las aficiones de las demás y desprestigió lo que para él no eran aficiones "normales", apartando y humillando socialmente a aquellos que sí las apreciaban.

Con motivo de este vídeo, nos planteamos un mini debate (sin necesidad de pedir la palabra, insultos ni moderadores, como ocurren en televisión...). Un amigo dijo que hay aficiones que, es cierto, no tienen porque ser consideradas como pasatiempos raros o, como suele decirse, para "bichos raros", como podría ser el caso de los videojuegos, coleccionar miniaturas o figuras de acción, comprar un ordenador de 2000 euros SOLO para jugar, etc. A fin de cuentas, cada uno se gasta su dinero en lo que le gusta, como podría ser el tener 100 pares de zapatos, una televisión de 60", un teléfono de 600 euros,... imagino que algunos os sentiréis idenfiticados con estos ejemplos; seguro que se os ocurre alguno más... e incluso los consideraréis como "inversiones" normales, no como "esos personajes" que les da por coleccionar muñecos de Star Wars, Star Trek, etc. y conservarlos en sus cajas.

Hasta aquí era una conversación de lo más normal (dependiendo de quien la escuche). Lo interesante vino después, cuando se puso sobre la mesa el tema de "aprender klingon" (o élfico), dos idiomas inventados (y que no son los únicos existentes) o el hecho de crear una "escuela jedi" para los fervientes seguidores de las disciplinas de Star Wars. En resumen, adaptar las creencias, idiomas o disciplinas de libros o películas de ciencia ficción inventadas como "filosofías de vida". El hecho de "vivir" como las civilizaciones creadas por "cuatro listillos" del mundo del cine y la literatura hoy en día es algo de locos, fanáticos, o como se conoce popularmente, algo de frikis.

Aquí es donde yo lancé mi "bomba atómica" sobre el tema que, de haber ocurrido, quizá podría haber cambiado el mundo como lo conocemos actualmente, o quizá no.

El idioma klingon (junto a la propia raza, destrezas, disciplinas y un largo etcétera), fue creado para una serie de ciencia ficción emitida en televisión allá por los años 60 en Estados Unidos, que posteriormente llegó a otros rincones del mundo. Esto mismo ha sucedido a lo largo de los años, y sobre todo recientemente, con otras películas o libros que han alcanzado tal repercusión en la sociedad de manera que han creado una gran masa de fans (o aficionados) que siguen estas aventuras ficticias con total devoción. Como ejemplos reconocibles tenemos Star Wars, los mundos de Tolkein (El Señor de los Anillos o El Hobbit), el gran universo de superhéroes creado por Marvel o DC Cómic, Harry Potter o el "reciente" bombazo de Juego de Tronos. 

Algunos de estos ejemplos no difieren tanto del mundo real en el que vivimos ya que juegan con la similitud a la realidad para hacerlo más creible pero a la vez fantástico (sobre todo en temas medievales). Pero mi teoría es: si la persona a la que se le ocurrió el idioma klingon (u otro inventado) hubiese vivido hace 2000 años, ¿podría el klingon ser ahora un idioma/cultura real?

Muchos diréis que no, obviamente es una auténtica estupidez (por no decir otra cosa) pensar que ese idioma (u otro) inventado en los años 60 podría haberse convertido en un idioma, raza, creencia (etc.) real. Desde mi punto de vista, yo creo que sí podría haber pasado, y hoy en día tendríamos una "nueva religión" o étnia. El punto fuerte de mi teoría la baso en el análisis crítico actual de la sociedad. Ahora somos más críticos con todo lo que nos rodea y sabemos distinguir entre realidad o ficción, (y sí, aquellos que se visten/disfrazan de jedi, klingon o elfo también saben, pero se divierten y disfrutan más siendo otra persona).

Sin intención de menospreciar las creencias de nadie... en la biblia se habla de andar sobre las aguas, dividir un mar en dos para que un pueblo entero cruzase al otro lado, convertir agua en vino... Todo eso "nos lo creemos" porque está escrito hace 2000 años y "nos han dicho" que quienes lo escribieron vivieron realmente. Muy bien, no seré yo quien lo discuta pero... ¿y si Tolkein hubiese vivido hace 2000 años, hubiese inventado el élfico y se hubiese "comportado como un loco" difundiendo su idioma inventado, creencias y tradiciones como reales?

Es más, tomando como referente los hechos narrados en la biblia, ¿y si esos "trucos increibles" (casi mágicos) los hubiese realizado alguien que decía ser "un jedi"? A fin de cuentas, los jedis además de ser pacíficos y luchar por los demás (como Jesús), con el uso de la Fuerza también realizan "trucos" como mover objetos, cambiar la creencia de otros,... en lugar del cristianismo se podría haber extendido el "jedismo". O dadas sus habilidades, mover objetos, confundir a la gente, etc., en lugar de magos podríamos llamarlos jedis ¿no?

A lo mejor hubiesen ganado adeptos, fieles, seguidores o como queráis llamarlos. En aquella época el mundo era una gran extensión de tierra desconocida, con decir que se venía del otro lado del mundo, del lago, o de la montaña; sumado a la poca cultura de la población, quizá hubiese sido suficiente para crear una "nueva religión", étnia, raza o cultura que perviviese durante siglos hasta nuestros días.

Quizá, lo que marcó la diferencia entre las "culturas inventadas" que surgieron hace miles de años (o que podrían haber surgido) y las culturas y religiones que han llegado hasta nuestros días fue algo tan simple como el poder de una persona carismática. En un mundo en el que la población no era crítica ni culta como hoy en día (en general), el carisma y la oratoria de una sola persona podría haber sembrado en la mente de las personas alguna creencia o conocimiento que hubiese cambiado todo.


Aquí tienes mi teoría... si tú quieres, piensa sobre ella... y si te apetece no dudes en dar tu opinión aquí debajo.

viernes, 17 de mayo de 2013

La vida después de ser Erasmus



Ya se que he tenido esto abandonado un par de semanas, pero no he encontrado tiempo material para crear una entrada nueva, a pesar de que tengo dos o tres temas preparados. No os preocupeis, cuando acabe las clases y disponga de algo más de tiempo libre intentaré revitalizar esto con mayor continuidad. Mientras tanto, os dejo un artículo/reportaje que hice para la universidad, hay que rescatar algunos escritos viejos de vez en cuando. Espero que os guste.


La vida después de ser Erasmus

Cada año, esta beca de estudios le da un nuevo giro a la vida de cientos de jóvenes

Todos los años, miles de jóvenes de toda Europa solicitan una beca erasmus con la intención de cursar parte de sus estudios universitarios en un país que no es el suyo. No todos los solicitantes la consiguen, pero los afortunados que logran disfrutar de esta beca, normalmente a su vuelta, no son los mismos que se fueron meses atrás al extranjero, sin saber que les esperaría al bajarse del avión en el país de destino.

Quien más y quien menos ha oído hablar de la beca erasmus, bien por un amigo o familiar que se ha ido, por leerlo u oírlo en televisión o por simples comentarios. La idea más extendida es la de que irse de erasmus es como irse de vacaciones pagadas al extranjero durante un periodo que oscila entre tres y nueve meses, donde priman las fiestas, viajes, infinitas celebraciones acompañadas casi siempre por el alcohol y que lo de estudiar es un cuento chino.

La Beca Erasmus

Este programa se puso en marcha en 1987 gracias a la asociación estudiantil Aegee Europe y promovida, y posteriormente apadrinada, por el Comisario europeo de Educación de la Comisión Delors. El nombre de esta beca, Erasmus, es el acrónimo en inglés de lo que se traduciría por “Plan de Acción de la Comunidad Europea para la Movilidad de Estudiantes Universitarios”. Este nombre fue creado para coincidir en su honor, con el nombre en latín del filósofo, teólogo y humanista Erasmo de Rótterdam.

Los Estados miembros de la Unión Europea están adscritos a este programa de intercambio de estudiantes, al igual que los tres países que forman parte del Espacio Económico Europeo (Islandia, Liechtenstein y Noruega), y además existen acuerdos especiales con Suiza y Turquía.

Esta ayuda está destinada a la enseñanza superior y consiste en otorgar cierta cantidad de dinero, que en el caso de España varía dependiendo de la Comunidad Autónoma del solicitante, a estudiantes y profesorado universitario de la Unión Europea, para cursar sus estudios (diplomaturas, licenciaturas, los actuales grados, másters y doctorados) en cualquier país del extranjero, en universidades adscritas al Programa Erasmus.

Su objetivo principal es, según su propia definición, “mejorar la calidad y fortalecer la dimensión europea de la enseñanza superior fomentando la cooperación transnacional entre universidades, estimulando la movilidad en Europa y mejorando la transparencia y el pleno reconocimiento académico de los estudios y calificaciones en toda la Unión Europea”.

Por otro lado, además de mejorar el sistema de enseñanza europeo y promover la movilidad de estudiantes entre países, otro de sus fines es dar la posibilidad a los jóvenes que la disfrutan de salir de casa y conocer otras culturas distintas, otros países y ciudades que, en algunos casos, sin esa ayuda económica para algunos resultaría prácticamente imposible.

Esta doble finalidad es la causante de que los jóvenes que se marchan, no sean exactamente los mismos que vuelven a sus casas meses más tarde. Normalmente los “ex-erasmus” suelen madurar como individuos, en mayor o menor medida, después de una experiencia como esta, que implica estar lejos de casa, de sus familiares, sus amigos y todo lo conocido, enfrentándose a una nueva ciudad, en un idioma diferente al suyo y con una relativa soledad ante un mundo nuevo y una cultura en muchos casos extraña.

Es normal que la idea de que la erasmus es una ayuda académica no convenza a muchas de las personas que no la han solicitado. Causa de esto es que, incluso los que si lo hicieron, antes de pedirla tampoco tenían una completa información sobre la beca. De una universidad a otra hay muchas variaciones en el tratamiento de la ayuda. Básicamente se conoce que dan una ayuda monetaria, que se aprueban asignaturas “con facilidad” y que se aprenden idiomas.

Vivencias y opiniones

Hasta este punto, la beca parece bastante institucional e interesante, pero no hay especificaciones sobre la cantidad de dinero a recibir, ni el tipo o cantidad de créditos que se pueden convalidar. Todos esos datos se reciben una vez conseguida la beca. Por el contrario, todo el que la pide, y los que han oído hablar de ella, saben que es una buena oportunidad para conocer sitios nuevos, relacionarse con gente de diversas culturas y países, y para los más despreocupados, es una buena opción para montar fiestas como las que se ven en las películas al estilo American Pie.

Los motivos que llevan a los estudiantes a pedir esta ayuda son muy diversos, cada cual tiene sus prioridades y deseos, pero normalmente suelen coincidir algunos. La juventud actual es más intrépida que la de nuestros padres, tienen ganas de salir de casa y ver mundo, a muchos no les importaría colgarse una mochila y comenzar un camino sin destino fijo, pero el problema siempre está en el dinero y el tiempo. Sin dinero, no se puede viajar, comer o comprar cualquier necesidad. Y por otro lado, sin tiempo libre, ya sea por estudios o trabajo, tampoco se puede viajar. Por esto esta beca es tan demandada, porque brinda dos cosas difíciles de compaginar. Da una dotación económica y no rompe la rutina del estudio, por que aunque sea otro país, el objetivo por el que se marchan es el de estudiar, ¿o no?.

Los jóvenes buscan en el extranjero la libertad que no suelen tener en casa. Quieren vivir experiencias nuevas, mejorar en los idiomas y conocer nuevas costumbres y culturas. Vivir en una ciudad a cientos de kilómetros del hogar les da esa posibilidad, es una forma de probar si son capaces de valerse por si solos fuera del nido.

Tanto se habla del programa erasmus, que antes de irse ya tienen una idea preconcebida. En gran parte de las ocasiones es buena, por lo que suelen contar amigos o familiares que en su día fueron erasmus, pero cuando vuelven podemos encontrar respuestas como la de Paula después de su experiencia en Finlandia, “fue mejor de lo que me imaginaba, creo que cuando te lo cuentan se quedan cortos”, o Sergio, extremeño de nacimiento y lituano de adopción, “no puede ser explicado con palabras, sólo la gente que estuvo de erasmus entiende que es lo que se siente”.

Cuando se les pregunta que hay de cierto y que es falso de lo que se cuenta sobre esta ayuda hay varias versiones para casi todos los tópicos, pero muchos de ellos coinciden, aunque siempre hay detractores. Para cubrirse las espaldas, sólo están casi todos los días de fiesta, remarcando ese “casi” para demostrar que también pueden ser responsables. También es cierto que estando de erasmus la vida es más relajada, que es una experiencia única e irrepetible donde se hacen amistades para toda la vida y en la que se practican idiomas.

Pero por el otro lado, desmienten el mito de que las asignaturas son fáciles y se aprueba sin asistir a clase. Algunos tienen que estudiar más que otros dependiendo del país, además de la dificultad de estudiar y hacer los exámenes en otro idioma. No todos los días son una fiesta, la distancia con la familia cuesta llevarla. Y en lo que todos coinciden es que el dinero, y la forma de pagos, no es como se comenta, según dicen, cuando lo vives es aún peor.

Dejando a un lado las ideas preconcebidas que se suelen tener, la beca realmente les aporta algo que en casa, o en la universidad que pisan todos los días, no pueden conseguir. Trabajar con personas de otros países capacita a nuestros jóvenes para adaptarse con más facilidad a cualquier labor, los hace más tolerantes o les aporta una perspectiva que antes no tenían. Esta ayuda es como una prueba, pone barreras que en muchos casos se superan con creces, como aprender idiomas partiendo desde cero o aprender otras costumbres y nuevas formas de trabajo al realizar actividades en grupo con personas de otras nacionalidades.

A pesar de las dificultades que se sufren, ya sea por la cantidad económica que reciben, por la mala gestión que ellos mismos hagan de ese dinero o por la mala comunicación entre universidades referente a los tramites necesarios, siendo estudiantes erasmus han tenido la oportunidad de viajar a lugares que no se planteaban hace tres años, vivir en el extranjero con una relativa libertad, mejorar en idiomas y conocer personas de otros países que se encontraban en su misma situación.

Secuelas Erasmus

Por otro lado, la erasmus a pesar de darles tantas experiencias buenas, también suele aportar una mala. Esta mala experiencia suele aparecer al final de su estancia y se la conoce como el “Síndrome Post-Erasmus” o “Depresión Post-Erasmus”. Volver a casa y reencontrarse con familiares y amigos después de meses en el extranjero debería ser un motivo de felicidad. Sin embargo, en muchos de los participantes de esta beca esa felicidad tarda en llegar debido al cambio radical de vida que sufren en pocos días.

Este fenómeno no está considerado como una enfermedad, oficialmente hablando, al igual que el llamado síndrome post-vacacional. Ambos son un cambio brusco del ritmo de vida, en el caso de la erasmus, se pasa de la libertad, la fiesta o la amistad continua a un escenario familiar, con obligaciones universitarias y un entorno de tranquilidad.

Los propios erasmus intuyen y saben identificar más o menos que síntomas acarrea este cambio brusco, incluso comienzan a hablar de él antes de volver a casa. Arancha Cueto, ex–erasmus en Francia, lo describe como una vuelta a la realidad que no queremos después de una vida idílica, o Paula del Pozo, como la sensación de añoranza de amigos, ciudades o costumbres.

Lo más difícil a la hora de readaptarse a la vida cotidiana de un “ex–erasmus” es la falta de libertad de la que disfrutaban en el extranjero, o incluso hablar en español y que los entiendan a la primera, los primeros meses es algo que choca un poco. Lo más duro son las amistades, gente con la que se ha convivido durante meses y que posiblemente no se vuelvan a ver en años. Sergio Álvaro lo compara con unas vacaciones en el Caribe con todo incluido, cuando se está tan a gusto nadie quiere volver a la realidad.

Readaptación y Preparación

Aunque añoran todas las experiencias vividas en esos meses, a sus compañeros de fiestas, anécdotas varias, tanto buenas como malas y los viajes y países que han conocido; también son conscientes de que la beca les ha ayudado a madurar personalmente. Los ha hecho crecer como personas, coger confianza, les ha creado una necesidad sana de seguir conociendo culturas. En definitiva, les ha hecho conscientes del espíritu de superación que tienen ante las adversidades y les ha abierto la mente a nuevas oportunidades y experiencias.

En cuanto al tema de su futuro laboral, algunos consideran que la beca les ayudará, que les hará destacar en el trabajo por las diversas aptitudes que han adquirido durante esta etapa de su vida, como puede ser el dominio de un idioma, o conocer técnicas que se emplean en otros países. Aunque otros lo ven como un simple adorno en el curriculum, y consideran que en España no se le da la importancia que esta beca se merece.

Quizá no les sirva para encontrar trabajo o para ayudarles a ascender, pero lo que si tienen claro es que si fuese necesario, volverían a salir al extranjero a buscarse la vida. Siempre se pueden buscar trabajos de verano en el extranjero, y si hay suerte encontrar un trabajo fijo a cientos de kilómetros de casa.

Lo que está claro es que un proyecto que surgió en un principio con un fin académico y de acercamiento entre países ha desembocado en un programa que no sólo forma a los jóvenes con los libros, sino también con las relaciones personales, las experiencias que viven en el extranjero, buenas y malas, y las dificultades que superan a lo largo del camino, haciéndolos crecer como personas y capacitándolas para el mundo que está por venir.

Se suele englobar a colectivos de personas por su ideología o aficiones, y creo que el colectivo erasmus es un nexo de unión entre todos estos grupos. De todos los “ex – erasmus” con los que he podido hablar, me ha llamado mucho la atención una frase que ronda en todo este colectivo erasmus, y dice algo así como “El que ha sido erasmus, por mucho tiempo que pase, seguirá sintiéndose como tal”.

martes, 16 de abril de 2013

The Working Dead



Tranquilos, esta entrada no va sobre zombis, sino sobre trabajo. He querido hacer un guiño al título de tan conocida serie por varios motivos.

Uno de ellos es porque en lugar de salir a buscar cerebros, como los zombis de la serie, nos ha tocado salir a buscar trabajo hasta tal punto que nos dejamos la vida en ello, agolpándonos unos contra otros frente a las puertas de las empresas y comercios (o del INEM…), y si tenemos la suerte de encontrar trabajo, en ocasiones… es un poco denigrante y mal pagado, y al acabar la jornada acabamos como los de la serie…

Y otro de los motivos es porque tendremos que volver de entre los muertos si queremos pagar las hipotecas, el coche, la luz, el agua, el butano… (Incluso el ‘Whatsapp’, yo que estaba ahorrando para comprarme un iphone 5 y tienen la poca vergüenza de pedirme 0,89 céntimos al año)… o nos tocará trabajar hasta morir en el puesto de trabajo, tú eliges.

Esa dichosa palabrita que llevamos oyendo y repitiendo desde 2008 aproximadamente (si, CRISIS es la palabra) es en parte la causante de estos inconvenientes. Obviamente, el problema del empleo no es sólo cuestión de esta señora que llegó en 2008 y aún sigue dando por saco, y no me refiero a Angela Merkel, ella llegó en 2005.

De entre todos los componentes que influyen en esta “aventura”, a la que podríamos titular ‘En Busca del Curro Perdido’, haciendo otro guiño cinematográfico,  cuyo fin sería encontrar un trabajo digno, o en ocasiones, un trabajo a secas, además de la crisis, habría que sumarle la “tiranía” de los que contratan y la “sumisión” de los contratados.

Hoy en día las ofertas de empleo que se ven, muchas de ellas en Internet, son un tanto surrealistas, por denominarlas de algún modo. No es posible que en una oferta de trabajo se busque, como hacen muchas, “una persona joven (20-25 años normalmente), licenciado, con un máster en cualquier cosa (aquí lo importante es tener títulos, que según ellos parece que los regalan), con buen nivel de idiomas (igualito que nuestros presidentes españoles…), mínimo B1 de inglés, francés o alemán, o de los tres a la vez, y si tienes alguno más, se valorará positivamente, pero además de todo ese bagaje académico y la juventud, requisito indispensable de 2 o 3 años de experiencia en un puesto similar”.

Sinceramente, Darwin estaría orgulloso de estas ofertas de empleo, porque buscan únicamente a superdotados, para mejorar la especie imagino. Es casi imposible, o muy difícil, que alguien con 21 o 22 años sea licenciado, con un máster y además, 2 o 3 años de experiencia, dejando a un lado el tema de idiomas. Con esos requisitos difícilmente van a encontrar a alguien, y lo cierto es que me gustaría conocer a alguno de los intelectuales y agraciados que han conseguido un puesto de trabajo con semejantes requerimientos.

Una de dos, o esas ofertas acaban contratando a personal que no cumple todos los requisitos, es decir, piden mucho para recibir algo medio, en lugar de pedir algo medio para recibir algo bajo, o son ofertas que se ven obligados a anunciar, pero no tienen intención de llenar la plaza. Aunque este tipo de ofertas, por muchos requisitos que pidan y sean difíciles de alcanzar para la mayoría, suelen ser mejores que las dos que os adjunto aquí debajo, donde el respeto por el trabajador se ha perdido por completo, y volvemos a la esclavitud y servidumbre.




Pasando de “la tiranía del contratador”, llegamos a “la sumisión del contratado” (con tantos titulitos esto parece una saga de películas de serie B), y con este punto me refiero a la permisividad y mano libre que le hemos otorgado a los que ofertan trabajo, que si nadie aceptase ese tipo de trabajos, en esas malas condiciones, posiblemente no tendrían la cara dura y la tranquilidad de ofertarlos, pero tristemente, con los tiempos que corren, la frase mas escuchada es “si no lo haces tú tengo a 50 esperando en la puerta para ocupar tu puesto… y por mucho menos dinero”.

Un panorama realmente lamentable, y como todo, tiene su principio y su final; si está difícil conseguir trabajo, ahora además también se ponen pequeñas trabas para dejarlo (ni que fuesen un contrato de telefono...), y con esto me refiero a la ampliación de la edad de jubilación o los años de cotización para conseguir una pensión integra y decente, situación que obliga a algunos a aguantar dos años más para jubilarse, y a otros a esperar dos años para ocupar un puesto que podría quedar vacante.

En cuanto a jubilarse a los 67, como se ha estipulado ahora, es algo que en cierto modo me parece bien, dado que la esperanza de vida se ha ampliado considerablemente, rondando los 80 años aproximadamente. De hecho, hay personas mayores que se ven obligadas a abandonar su trabajo por ley, pero desean seguir trabajando.

Considero que la jubilación debería ser un tema opcional, con unos requisitos mínimos como X años de cotización (actualmente está en 38,5 y creo que yo ya voy tarde y me va a faltar tiempo...). Quizá haya profesiones de riesgo en las que la jubilación deba ser obligatoria, por motivos de seguridad, pero otras, como el trabajo de oficina, debería ampliar su margen.

A fin de cuentas, y con los tiempos que corren en los que la continuidad laboral está complicada, para algunos (entre los que me incluyo) sumar 38,5 años cotizados antes de los 67 se está convirtiendo en una carrera contra el reloj. Habría que poner soluciones en el ámbito laboral para que se puedan cumplir dichos requisitos, para que la jubilación fuese “a elección del consumidor” y para evitar que se pierda una generación de ciudadanos formados, pero para no extenderme más, esas ideas os las comentaré en mi próxima entrada.

miércoles, 10 de abril de 2013

El Precio de la Nacionalidad

Ayer mismo, a través de facebook encontré una imagen de contenido curioso a la vez que alarmante. Justo aquí debajo podéis ver y juzgar por vosotros mismos lo extravagante de la noticia.


He buscado la noticia en Internet, según unos periódicos, le preguntaron por la esposa de Zapatero, según otros, por la de Rajoy, supongo que dependerá de para donde barra cada uno o por los motivos que quieran. A fin de cuentas, yo creo que el sujeto es indiferente, dado que ninguna de las dos esposas son personajes relevantes en cuanto a conocimientos sobre un país para adquirir la nacionalidad.

La verdad que no me explico como le pueden preguntar a alguien eso para saber si está perfectamente integrado o no en una sociedad “de acogida” después de llevar, como dice la noticia, 10 años aquí. Yo mismo no tengo ni idea de cómo se llama la mujer de Rajoy, en el caso de Zapatero sabía que se llamaba Sonsoles (sin apellido) y que canta ópera, pero no lo considero un conocimiento necesario. Es más, no se ni más de cuatro o cinco ministros del gobierno actual.

Todo esto me ha recordado un par de temas referentes a la nacionalidad que hace poco han estado en los medios.

El primero, bastante reciente, es sobre la posibilidad de que los inmigrantes que quieran solicitar la nacionalidad española deberán pasar un examen de español (idioma) e “integración”.

Yo creo que no es una idea tan descabellada, la verdad. No estoy a favor de ser una copia de otros países, pero en el mundo que vivimos donde importamos y exportamos algo más que productos tangibles, como es el caso de las festividades (Halloween es un claro ejemplo) o costumbres, creo que por una vez podríamos copiar algo medianamente bueno y útil, como es el caso del “examen para la ciudadanía” que se realiza en Estados Unidos. No se exactamente que requisitos piden ni que dificultad tiene, pero tengo entendido que los que se presentan deben demostrar un conocimiento mínimo del idioma, las leyes y creo que incluso deben saberse el himno americano (aquí esto sería lo más fácil) y jurar la bandera o la constitución.

Son, a mi parecer, unos requisitos relativamente aceptables para la obtención de la nacionalidad. Normalmente, si se lleva tanto tiempo en un país, como el caso expuesto anteriormente, son unos conocimientos que en mayor o menor medida la persona habrá asimilado a la perfección. Ahora… no creo que leer las revistas del corazón y ver Sálvame y el resto de programas televisivos (que más que programas.. son circos) sea necesario para conseguir el reconocimiento de ciudadano de un país. Más que conocimientos, ofrecen desconocimiento. Yo preferiría que usasen el Trivial como examen antes que preguntarme por algo que haya salido en esos “difusores de conocimiento”.

Como segundo tema, y para terminar, me ha recordado a la polémica noticia que surgió, y que hasta ahora no se ha llevado a cabo (o al menos eso creo), que tenía pensado  otorgar la nacionalidad a cualquier extranjero que comprase una casa, eso sí, una que costase al menos 160.000 euros.

La idea era, o sigue siendo… por que no se si sigue flotando en el aire, que de esta forma, los bancos aligerasen su “stock inmobiliario” ofreciéndoselo a compradores extranjeros a cambio de obtener la nacionalidad española. No se donde tienen las cabezas, pero en lugar de ayudar a la gente a mantener sus casas, con miles de posibilidades, como por ejemplo prorrogar los pagos, ofertando alquileres, etc.

Para ellos lo más fácil es quitarle las casas a los de aquí, dejándolos sin techo y con la deuda (porque la dación en pago aún es algo difícil de obtener), y vendérsela a los de “allí” al módico precio de 160.000 euros, mínimo eh, todo un consuelo… Un precio asequible para que cualquier mafia se asiente en España, y además de una casa se lleven la nacionalidad española, como regalo. Que no niego que alguien legal pueda comprar una vivienda por ese precio, pero con esas condiciones, es un reclamo para el blanqueo de dinero y la llegada de mafias.

En definitiva, el panorama de la nacionalidad parece que lo han metido en un bombo como los de la Lotería de Navidad, dependiendo del premio, te la dan o no te la dan. Creo que la eliminación de fronteras y la globalización ha restado importancia al valor de la nacionalidad y los criterios para denegarla o darla se han difuminado y mezclado con los intereses de quienes la dan.

ENLACES

1.- Deniegan la nacionalidad








2.- Examen de nacionalidad




3.- Nacionalidad por 160.000 euros






 

Motivos del Blog

Bienvenido navegante a mi nuevo blog,

La idea de crear este espacio en la red es la de dar mi punto de vista y opinión sobre cualquier noticia, hecho o "cosa" que considere, a mi parecer, digna de ser comentada e incluso analizada en algunos casos. Tenía dudas sobre como bautizarlo, al principio iba a llamarse "MI visión de TU mundo", pero finalmente ha ganado la que veis.

No soy ningún experto, a mi edad no creo que se pueda ser un experto en nada, por lo menos en mi caso y sí os dijese lo contrario estaría mintiendo. Como ya digo, todo lo publicado aquí será opinión mía, de modo que haré bastante uso de los pronombres. Tanto posesivos, como "MI punto de vista" como personales "YO creo que..." dado que es lo que YO pienso u opino sobre lo que comente en un futuro. 

Ante todo intentaré no opinar sobre temas que desconozca por completo o me sea imposible comprender aún después de documentarme como buenamente pueda. Que no hable como experto de la materia no me da permiso tampoco para hablar como un completo ignorante.

No busco crear polémica ni buscarme enemigos. Sólo plasmar mis ideas sobre diversos acontecimientos e informaciones que circulan por la red y compartirlas con aquellos que deseen leerlas. Los temas, en principio, serán múltiples, sin importar el ámbito, político, social, deportivo, cultural, etc. Pero como ya digo, desde MI punto de vista, no soy catedrático de nada. Acepto ideas, sugerencias, propuestas, opiniones, temas, comentarios, etc. Hasta regalos de navidad sí a alguien le apetece. 

A mi juicio, la información/opinión no tiene porque evitar juntarse con el sarcasmo, la ironía o el humor, ya sea blanco, negro, verde, amarillo o multicolor. La seriedad y la diversión no son enemigas, se pueden combinar sin que choquen . Mi intención es que todo sea veraz y contrastado en la medida de lo posible. Sí en alguna ocasión no sucediese así pido disculpas de antemano y espero que mis divagaciones no me hagan escribir entradas kilometricas . Mi intención es hacer mis escritos amenos (esto no es publicidad) pero lo extenso suele cansar así que intentaré evitarlo.